La “Decepción Nacional”, la gran cortina de humo

Imagen: Diario Deporte

Columna: Dos con Botana

Resulta muy difícil de comprender que a los mexicanos parezca interesarnos más la Selección Nacional de fútbol que la compleja problemática que aqueja al país. Aunque no se puede generalizar, es obvio que un porcentaje muy alto de connacionales están más indignados por la eliminación del representativo mexicano en la Copa de Oro, que por los actos de corrupción que de manera incesante salen a la luz.

Pues a pesar de que con la fuerza que han cobrado las redes sociales, la nefasta influencia de las grandes cadenas de televisión sobre la población marca una tendencia a la baja, es obvio que la vida de mucha gente gira en torno a programas como “la Rosa de Guadalupe”, las telenovelas y por supuesto  el deporte más popular en el país, en particular con el selectivo que actualmente dirige el colombiano Juan Carlos Osorio.

Para muestra, basta un botón, la respuesta es nula o muy escasa cuando se nos convoca a solidarizarnos en asuntos que nos atañen a todos, pero no hizo falta que se hiciera un llamado para que un grupo  de seudo aficionados acudiera al Aeropuerto Internacional de la ciudad de México a darle una bienvenida nada cordial al entrenador del representativo mexicano a su regreso de California, tras la eliminación a manos de Jamaica en semifinales en la Copa de Oro que se realiza en Estados Unidos.

Quienes enardecidos lanzaron consignas de “fuera Osorio”, matizadas por palabras impublicables que incluyeron un amplio repertorio de recordatorios de progenitora al Técnico de origen colombiano en todos los tonos.

Fenómeno en el cual tienen un altísimo nivel de influencia las televisoras, que le han dado una connotación de asunto de Estado al desempeño de un puñado de futbolistas, cuya mediocridad, duele decirlo, parece ser fiel reflejo de lo que ocurre en el país.

De manera que Juan Carlos Osorio se ha convertido en el blanco perfecto desviar la atención de otros asuntos, como la creciente inseguridad en prácticamente todos los rincones de la geografía nacional, en la que Quintana Roo tiene una nada honroso aporte muy significativo, así como el desempleo, la pérdida de poder adquisitivo, o la rapiña consumada por sátrapas como Javier Duarte, Roberto Borge o el mismo Presidente de la República. En otras palabras, los también llamados “Ratones Verdes” o la “Decepción Nacional”, son la cortina de humo perfecta en nuestro amado México al que Enrique Peña está, como lo presagiara Andrés Manuel López Obrador, conduciendo inevitablemente al depeñadero.