Colapsa sistema de salud pública en México derivado de la pobreza y la desnutrición

Imagen: El Universal

LNR.- Los problemas de salud pública abundan en México pero lejos de tener una estrategia nacional a corto y largo plazo para transformar la realidad de la población, por el contrario, se profundiza la problemática en relación a los diversos padecimientos que afectan a los mexicanos a niveles escandalosos sin que el Estado genere propuesta tangibles para mejorar la salud de la población.

El padecimiento más alarmante en México es la diabetes, mismo que desde el año 2010 es la primera causa de muerte de los mexicanos y alrededor de 4 millones de personas refirieron haber sido diagnosticados con diabetes según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016. La diabetes es un padecimiento en el cual el azúcar (o glucosa) en la sangre se encuentra en un nivel elevado.

Sin embargo, el problema de raíz de es la mala alimentación generalizada desde el alto consumo de refrescos y bebidas azucaradas a temprana edad por su sencilla accesibilidad y por su bajo costo. Es decir, una combinación entre la falta de poder adquisitivo y un sistema que facilita el consumo de productos chatarra de mala calidad para saciar el hambre de la población.

Las grandes empresas como FEMSA (Coca-Cola), Kellogs, BIMBO, Sabritas, Pepci-Co, Unilever, Nestle etc. han generado un modelo de negocio basado en la oferta masiva de productos procesados a bajo costo para su venta masiva a la población, misma que aumenta en relación al aumento poblacional.

Si bien el Estado Mexicano impuso el Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) en el marco de la reforma fiscal para intentar mitigar el consumo de productos con alto contenido calórico, sin embargo, la realidad es que el consumo de estos productos continua al alza y solo ha representado una carga inflacionaria a los productos de consumo básico de los mexicanos. Desafortunadamente el refresco aparece como un alimento en la dieta de los mexicanos por su asequibilidad y por su competitivo precio.

De igual forma, la reforma educativa no contempló el aspecto de la nutrición en los alumnos, siendo la correcta alimentación es el principio básico para poder desarrollar el aprendizaje de manera efectiva y correcta.

El hambre es un problema muy grave en México, actualmente se encuentra entre las 15 naciones del mundo con mayor índice de pobreza alimentaria según un informe de la CEPAL, cabe mencionar que dicha problemática existe a pesar de ser uno de los países miembros del G20, es decir con mayor Producto Interno Bruto (PIB) del mundo.

Alimento básico, la tortilla

En la dieta básica de los mexicanos la tortilla es fundamental para la comida, sin embargo, el duopolio industrial productor de harina de maíz, Minsa y Gruma (Maseca) utilizan maíz transgénico para minimizar costos y vulneran la salud de los mexicanos al ofrecerles productos con gluten y con bajo estándar en la calidad nutricional de las tortillas. Por el contrario, Grupo Gruma vende tortillas libres de gluten e integrales en el mercado estadounidense.

Diagnóstico claro

En México los problemas de salud pública tienen un ciclo vicioso que comienza en la situación de pobreza, posteriormente deviene en una mala alimentación y que finalmente provoca problemas de salud derivado de la falta de nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para mantener la salud física.

En México la gente come lo que puede, lo más barato son los alimentos industriales de baja calidad, mismos que no representan un beneficio nutricional y por el contrario, representan un detrimento en el organismo como el caso de las tortillas con gluten que inhiben la absorción de los nutrientes.

Actualmente la obesidad afecta a 7 de cada 10 adultos en México (72%) y a cuatro de cada diez adolescentes y este es el principal reto de salud pública que debemos afrontar de manera colectiva para comenzar la transformación social que el país requiere.

En ese sentido es necesario que la exigencia provenga de la sociedad para que exista una oferta de productos saludables, pero sobre todo en recuperar el poder adquisitivo de los salarios porque la gente está comiendo lo que puede por supervivencia y la situación de la salud generalizada de la población está en detrimento paulatino hacia una crisis de salud pública que el Estado no es capaz de subsidiar.

Finalmente, debe quedar claro que eliminar la pobreza y la mal nutrición son los retos más grandes del país, y que cuando se resuelva dicha problemática se podrá establecer una estrategia de concientización sobre la necesidad de llevar a cabo una alimentación balanceada y con estándares nutricionales altos para  mantener la salud de la población en niveles óptimos, sin embargo, mientras la población reciba salarios de miseria se mantendrá el ciclo vicioso que aumenta año con año los índices de padecimientos como la obesidad, la diabetes y la hipertensión.