¿Es una locura levantarse en armas en México en pleno siglo XXI para cambiar el régimen político? ó ¿Es una locura soportar a un régimen anti-democrático que tiene a 54 millones de mexicanos en pobreza de manera premeditada?

Imagen: Ilustrativa / Autodefensas de Guerrero

Columna: La Bola de Cristal

Una de las estrategias más exitosas de los intereses del “imperio del capital” ha sido la balcanización de México, esto con el objetivo claro de apoderarse de los recursos naturales de la nación. El famoso dicho maquiavélico “divide y vencerás” ha sido una de las armas políticas más efectivas aplicadas en nuestro país.

La situación del norte del país es completamente diferente a la del sureste, donde los índices de pobreza son lacerantes, sobre todo en entidades como Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Chiapas donde se concentra la mayor parte de la población indígena sin acceso a la educación, servicios básicos de salud o simplemente acceso a una alimentación digna. 

México ha incursionado en un modelo económico que se ha olvidado de la mitad de la población (literal), las cifras oficiales señalan que 1 de cada 2 mexicanos sufre de alguna situación de pobreza. A esto se suma la falta de oportunidades en las zonas rurales alejadas de las ciudades donde el narcotráfico es el único nicho económico que puede brindarle alguna oportunidad laboral a los jóvenes de estas regiones del país.

En ese sentido, la realidad es que México está partido en dos. Mientras la mitad de la población subsiste dignamente en un sistema político que finalmente afecta en su totalidad la calidad de vida de la población total porque la otra mitad de los mexicanos también necesitan comer y cubrir sus necesidades básicas pero la insuficiencia del sistema los obliga a delinquir o formar parte de las filas del narco.

La crisis de seguridad pública es la muestra tangible del colapso del tejido social por un modelo económico y un sistema de gobierno incapaz de ofrecer estándares mínimos en la calidad de vida a toda la población. La realidad es que una gran parte de la población es utilizada como ganado derivado de su ignorancia y su mediocridad derivado de la falta de valores y principios cívicos.

La administración de la pobreza en México

De hecho, los pobres y marginados son los que jamás encabezaran un movimiento revolucionario en México. -¿Porqué se preguntará el amable lector?- Por una simple razón, el pobre no tiene tiempo de cuestionarse u organizarse con su comunidad porque está muy ocupado sobreviviendo buscando algo que comer o intentado recuperar la salud derivado de una mala nutrición.

En México, un verdadero gobierno con intención de romper el ciclo de la pobreza en el país, tendría que impulsar un programa universal de desayunos y comidas escolares para poder terminar con la pobreza alimentaria, siendo este el primer engrane de la marginación. En este país se tiene que terminar con el hambre para después poder pensar en muchas cosas. Actualmente existen 11 millones de connacionales que no tienen acceso a un plato digno de comida. Si esto no es un fracaso nacional entonces qué lo es…

Un alumno con el estómago vacío es incapaz de desarrollar sus capacidades mentales y físicas. Esa es el arma del régimen, la administración de la pobreza para perpetuarse en el poder. 

México, un país rico

Los gobiernos de México han sido apátridas y han obedecido de manera puntual los designios de los intereses del capital para entregar las riquezas de la nación. Para muestra está el sector turístico explotado por cadenas extranjeras, la minería en manos de empresas británico-canadiensas que se niegan a pagar impuestos por extraer el oro y la plata de nuestro subsuelo. Recientemente se entregaron los recursos petroleros con la denominada reforma energética que modificó el legendario del artículo 27 constitucional donde se había plasmado la propiedad de nación.

Otro ejemplo es el sistema fiscal que exprime con el cobro de impuestos a la población de forma generalizada con el cobro de impuestos establecidos en el consumo. Sin embargo, las grandes empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores se niegan a pagar algún impuesto y por el contrario se les permite la consolidación fiscal para evitar el pago de ISR y de igual forma es válido extraer sus capitales y llevarlos a paraísos fiscales para evitar la tributación. 

En México la pobreza es vista como un negocio para el modelo macro-económico. Los bajos salarios y la reforma laboral de 2012 permitió que se extinguieran las prestaciones laborales para poder utilizar a las personas sin escrúpulos y sin respeto a los derechos laborales plasmados en la constitución durante la revolución mexicana. 

En ese sentido se expone el siguiente cuestionamiento:

¿Es una locura levantarse en armas en México en pleno siglo XXI para cambiar el régimen político?

La realidad es que los mexicanos son personas pacíficas que han demostrado a lo largo de su historia una gran capacidad para adaptarse a diversos fenómenos sociales como la colonización. Sin embargo, los movimientos armados de 1810 y las diferentes intervenciones sobre nuestro país han arrojado un legado nacionalista que ha sido capaz de vencer a las potencias extranjeras para poder mantener nuestra cultura y sobre todo buscar el bienestar de nuestra población.

Si bien existen instituciones como la UNAM, el Politécnico Nacional y diversas instituciones académicas que impulsan la educación y la integración social,la realidad es que las instituciones educativas han visto limitada su expansión acorde con la explosión demográfica. Actualmente no existe una infraestructura suficiente para abastecer de servicios públicos a la totalidad de la población, mientras que otros se han privatizado como las telecomunicaciones, puertos, aeropuertos, carreteras y vías férreas en beneficio de intereses privados que han limitado el desarrollo del país. 

Si bien la idea de levantarse en armas en una locura desde la percepción de una sociedad desarrollada, la realidad es que es una locura mayor soportar a un régimen político que ha sumido a su población en la pobreza de manera deliberada para mantener el control del sistema político-social. En México se ganan las elecciones administrando la pobreza y la ignorancia de la gente y han limitado el desarrollo del país para perpetuar un régimen político que hace muchos años dejó de defender el Estado de derecho y el progreso del país.

Es una locura permitir que se realicen elecciones de Estado y saber que se ejercen millonarios presupuestos para obtener nulos resultados. ¿Dónde están las nuevas universidades, el desarrollo científico y tecnológico? ¿Dónde están las cifras que demuestren un mejor sistema educativo? ¿Dónde están las muestras del progreso nacional?

El Gobierno de Peña Nieto y los 12 años del PAN con Fox y Calderón han sido años perdidos para el país. No han generado las condiciones para que seamos una nación desarrollada, porqué simplemente no están en sus planes de gobierno el amor por México y por su gente.

¿Cómo es posible que el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río siga siendo recordado como la única administración que fue capaz de realizar el denominado “milagro económico mexciano”? En esa época se realizó el reparto agrario, se crearon universidades, se desarrollaba tecnología aeronáutica y se impulsó la transformación del sistema educativo bajo una visión socialista.