¿Vladimir Putin apoya a López Obrador para las elecciones de 2018 en México?

Imagen: Ilustrativa

Columna: La Bola de Cristal

El régimen político de Rusia dirigido por Vladimir Putin, ha sido acusado de intervenir en diferentes procesos electorales de diversos países a lo largo del planeta. La primera elección donde se especuló sobre la intervención rusa fue en los Estados Unidos donde Donald Trump resultó vencedor de los comicios a pesar de tener al establishment de los medios de comunicación tradicionales en su contra.

Posteriormente se especuló sobre la incidencia de Rusia a través de sus plataformas digitales de comunicación en el movimiento independentista de Cataluña en la península Ibérica. Sin embargo, no es posible comprobar la intervención de los rusos en ese sentido.

En las elecciones de Alemania se tomaron grandes medidas de seguridad cibernética para impedir a los hackers rusos incidir en el proceso electoral germano.

Los rusos a través de sus noticieros RT y Sputnik han impulsado una visión geopolítica distinta a la de los medios de comunicación occidentales controlados por un oligopolio de corporaciones y por intereses puntuales en la agenda política del imperio del capital.

La realidad es que Rusia ha creado plataformas digitales de noticias en diferentes idiomas como el español, el árabe, inglés, francés y alemán que le ha permitido exponer una visión geopolítica diferente a la tradicional dominada por el modelo occidental encabezado por los medios británicos y estadounidenses.

Los rusos han demostrado tener excelentes estrategas en materia de comunicación digital que han impulsado la democratización de la información al exterior de Rusia, porque los medios son auspiciados por el Estado y estos a su vez son incapaces de realizar una crítica al régimen de Vladimir Putin.

Los medios rusos, RT y Sputinik despotricaron en contra de Hillary Clinton a través de la publicación de diversos cables de información de inteligencia filtrada por Wikileaks dirigida por el hacker Julian Assange, mismo que se encuentra refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres protegido a través del derecho internacional en una propiedad diplomática derivado de la persecución judicial en su contra para extraditarlo a Suecia por delitos fabricados por órdenes de la inteligencia norteamericana.

No es posible comprobar el hackeo de los sistemas electorales por parte de los rusos en el caso de las elecciones de Estados Unidos, sin embargo es evidente el papel que juegan los medios de comunicación financiados desde el régimen de Moscú para impulsar una agenda alterna al tradicional orden mundial que viene en decadencia derivado del agotamiento del sistema neoliberal  y la inevitable acumulación de la riqueza propia del sistema capitalista que se transformó en un sistema financiero global basado en la deuda pública y privada manejada en las Bolsas de Valores.

En síntesis, el nuevo orden tripolar entre China, Rusia y Estados Unidos, (nación que a pesar de su decadencia continúa siendo una potencia global) impulsará cambios en la geopolítica y entre ellos México.

El hecho de que Jhon Ackerman, vocero ideológico de Andrés Manuel López Obrador tenga un espacio estelar en la plataforma de Rusia Today (RT) en el idioma español, es una clara muestra de la tendencia política de Rusia a favor del candidato de Morena. ¿Por qué se preguntará el amable lector? Sencillo, tanto Ricardo Anaya como José Antonio Meade representan al Deep State del poder financiero global, ese poder que ha sido expulsado de la Casa Blanca con la llegada de Trump, pero que siguen controlando los hilos del poder en los Estados Unidos por encima del poder presidencial norteamericano.

La posible llegada de López Obrador a la presidencia de México significaría el debilitamiento del modelo neoliberal y de los intereses de los Estados Unidos en Latinoamérica, en conclusión, sería una gran victoria geopolítica para Vladimir Putin, ya que el hecho de impulsar una agenda alterna como la que logró anteriormente con la ola de gobiernos socialistas en la década pasada encabezados por Hugo Chávez en Venezuela y seguida por Cristina Fernández en Argentina, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador. Cabe destacar que esa oleada tuvo una regresión con la llegada del gobierno de derecha en Argentina con Macri, Piñeira en Chile y de Lenin en Ecuador.

En ese sentido, López Obrador ha querido mostrar un perfil afín y amigable con los intereses financieros y para ello utiliza al empresario Alfonso Romo Sada, miembro de las familias más poderosas del país para intentar convencer al sector económico de la seguridad de sus inversiones, sin embargo, el Deep State sabe que los únicos que guardarán sus intereses por encima del pueblo de México son Anaya y Meade.

Sin embargo, el escenario político en México parece ya no temerle a la amenaza de que “México se convertirá en Venezuela” en el caso de que AMLO llegue a la presidencia porque los constantes gasolinazos, bajos salarios y la inflación más alta registrada en 18 años parecen haber convencido a los votantes de la necesidad de un cambio en los gobiernos de México. 

La realidad es que lo único que han hecho los rusos que pueda ser comprobable, es crear nuevos canales de comunicación que han impulsado el debate de ideas y de posicionamientos políticos que no se publican en los medios de comunicación masiva en México ya que guardan poderosos intereses financieros con el régimen presidencial a través de contratos de publicidad oficial.

El poder de las televisoras en México no es ni lejanamente el mismo que hace 6 años durante la elección donde venció Peña Nieto, actualmente las redes sociales y las plataformas digitales de noticias como esta (La Nueva Revolución) pueden competir de “tú a tú” con cualquier emporio de las comunicaciones si los contenidos producidos son de interese general, la nueva era de la comunicación avanza y los rusos los saben, de hecho, se han convertido en los mejores estrategas políticos a través de estrategias de comunicación digital capaces de incidir en las decisiones de otras naciones.

Esta historia continuará…