Columna “Bajo la Lupa” de Alfredo Jalife: La israelización de la frontera de EU y la palestinización de los mexicanos

Imagen: Prototipos Muro fronterizo EFE/David Maung

En una reunión “secreta” del Centro Nacional de Análisis Político (NCPA, por sus siglas en inglés), en Dallas (Texas), Bibi Netanyahu, anterior premier israelí y ahora líder del partido Likud, había proferido que los palestinos representaban para los israelíes lo que los mexicanos para los estadunidenses, lo que de cierta manera anunciaba en forma omnisciente la erección del “muro virtual” en la transfrontera de Estados Unidos (EU) y México.

Christopher Bollyn (CB) profundiza los alcances de la vigilancia israelí en el “muro virtual”: “Israelíes ganan contrato para asegurar las fronteras de EU” (American Free Press, 5/10/06), lo cual ya había adelantado Bajo la Lupa (1/10/06).

Cuando el israelí-estadunidense Michael Chertoff (MC), secretario de la “Seguridad del Hogar”, fue cuestionado sobre su selección contratista para desplegar su “muro virtual” que impida la entrada de migrantes ilegales, prefirió guardar silencio, comenta CB, quien presume conocer las razones de su ocultamiento: el consorcio Boeing, con sede en Chicago, que descolgó el suculento contrato, “incluye un subcontratista militar de Israel que jugará un papel crucial en ‘asegurar’ la frontera de EU”.

Agrega en forma mordaz que la “madre israelí de Chertoff jugó un papel importante en la creación” de Israel “durante su infancia”. Puntualiza que el consorcio Boeing que implementará el programa de la “Seguridad del Hogar” llamado Iniciativa para Asegurar la Frontera (SBI, por sus siglas en inglés) a lo largo de las fronteras norte y sur de EU, incluye una firma de vigilancia tecnológica con sede en Nueva Hampshire, Kollsman Inc., subsidiaria totalmente controlada por Elbit Systems Ltd., con sede en Haifa, Israel.

Bajo la Lupa (16 y 23/3/05) había advertido con bastante antelación la “texanización y/o likudización” de México. Al respecto CB desmenuza la participación en la erección del “muro virtual” de otras empresas con el consorcio estadunidense-israelí: Unisys, DRS Technologies, L-3 Communications Holdings, Lucent Technologies, Perot Systems, y la “empresa israelí Kollsman que fabrica las cámaras de imágenes térmicas usadas para monitorear las fronteras de Israel”.

La mayoría de estas empresas maneja la informática militar y de espionaje del Pentágono y la CIA, además de que exhuma un historial criminal, como el caso sulfuroso de Unisys que había contratado los servicios de cabildeo del mafioso israelí-estadunidense Jack Abramoff (el similar de Kamel Nacif en EU, pero en más inteligente). Se asienta que el cabildeo constituye la bisagra indispensable entre las mafias y la corrupción consustancial a los gobiernos neoliberales.

Los sabuesos globales y exclusivos de Bajo la Lupa han detectado las atingencias de varias de estas empresas de la informática de EU con la fétida empresa Hildebrando, SA de CV, de la familia Zavala Gómez del Campo, propiedad de los cuñados y esposa de Felipe El Breve, así como del delamadridista José Madariaga Lomelín, anterior presidente de la impoluta Asociación Nacional de Banqueros, acusado de “lavado de dinero” en México y España.

CB apunta que el “lucrativo y sensible contrato, estimado en 2 mil 500 millones de dólares, fue otorgado a una firma israelí con lazos estrechos con el ejército de Israel”. Con eso de que los insignes senadores de EU consideran a los ilegales mexicanos monstruos “terroristas”, al igual que las hazañas humanistas del ejército israelí contra sus vecinos, no vayan a capturar mañana el petróleo, gas, uranio y agua de México con la justificación de la “guerra contra el terrorismo global” desde Palestina hasta Tamaulipas.

El contrato con el que gratificó MC a sus correligionarios de la empresa Elbit Systems goza de todas las facilidades de ejecución que el gobierno de EU no concede a nadie ni a otros países del planeta. Las cámaras térmicas de Elbit Systems pueden “detectar a gente a nueve millas de distancia”, y que alardea representar “al primer contratista del Sistema de Control Fronterizo de la policía de Israel que cuenta con un sistema computarizado para el registro y control desplegados en cada paso de la frontera israelí”.

La experiencia de Elbit Systems es invaluablemente inigualable: constructora de otros “muros virtuales” en las candentes fronteras de Israel. Hay que reconocer su legendaria eficiencia que seguramente será emulada con los mexicanos que pretendan infiltrarse sin intifada de por medio, como los palestinos.

Lo mejor de Elbit Systems: su panoplia tecnológica multintegrada -biometría, óptica y frecuencia radial-, que “provee soluciones de seguridad en el perímetro (sic) que han sido adaptadas también (sic) a infraestructuras de energía e instalaciones off-shore“.

¿Participará Elbit Systems a vigilar “térmica y biométricamente”, con el Pentágono, las instalaciones off-shore de Pemex?

¡Qué maravilla! La humanidad le será eternamente agradecida a la empresa israelí de combatir el terrorismo islámico en el Golfo de México para que no se le ocurra a Al-Qaeda sabotear las plantas de Pemex, por fortuna, bajo el resguardo del Pentágono, gracias a la omnisciencia conjunta de Calderón Hinojosa y Elizondo Barragán, respectivamente segundo y tercer secretario de Energía de los cuatro que engendró Fox.

CB integra los lazos de Elbit Systems con los servicios de inteligencia israelíes: “dirigida por un consejo al más alto nivel que comprende a los anteriores generales, coroneles, embajadores y anteriores directores de los principales bancos y empresas” del Estado hebreo.

Su subsidiaria en EU, Kollsman, ha integrado con Unisys la célebre empresa de información que dirige el polémico Lawrence A. Weinbach, un software de seguridad israelí a los productos de computación que vende al gobierno de EU, en similitud a Check Point Software Technologies con sede en Ramat Gan (Israel).

El sarcasmo de CB es infinito al recordar que “Huntleigh de EU, otra empresa de seguridad israelí, proveyó la detección de pasajeros del aeropuerto Logan (Boston) el 9/11.

“Huntleigh, propiedad en su totalidad de la empresa israelí International Consultants on Targeted Security (ICTS), aparentemente (sic) falló en interceptar a los terroristas árabes que secuestraron los dos aviones que se estrellaron en el World Trade Center, según la versión (sic) gubernamental”. Ahora resulta que se premia a quienes supuestamente “fracasaron” en su encomienda de proveer la seguridad: “ahora, el mismo gobierno que falló en detener los ataques terroristas del 9/11 contrata a una empresa israelí para ayudar a proteger las amplias fronteras de EU”.

Concluye en forma feroz: “antes que se me olvide, las empresas de seguridad israelíes tenían los contratos para la seguridad en los aeropuertos donde los presuntos terroristas fueron permitidos cruzar para abordar los vuelos del 9/11”.

No cabe duda que la “seguridad” constituye el negocio de moda de la banca israelí-anglosajona y el “complejo militar-industrial” de EU, al unísono de las trasnacionales petroleras que controlan.

Publicación: La Jornada