Pedro Joaquín Coldwell orquestó la quiebra de PEMEX a través del robo de combustibles para consumar la reforma energética

LNR.- El Secretario de Energía (SENER) durante todo el sexenio de Enrique Peña Nieto fue Pedro Joaquín Coldwell, el ex-gobernador de Quintana Roo además fue señalado en su momento por conflicto de interés por parte de la Senadora Dolores Padierna durante la discusión de la reforma energética, ya que es de conocimiento público que la familia Joaquín posee las únicas franquicias de PEMEX para la distribución de diesel y gasolinas en la Isla de Cozumel.

Sin embargo, en el sexenio de la impunidad de Peña Nieto esta situación no fue impedimento para que Pedro Joaquín se desempeñara en el cargo. No obstante, como titular de SENER ocupó la presidencia del Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos (PEMEX) junto a Carlos Romero Deschamps y Emilio Lozoya, este último vinculado en el escándalo de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht.

Durante el sexenio de Peña Nieto y en responsabilidad directa de Pedro Joaquín como inamovible en SENER se produjo el mayor desfalco en la historia del sector energético del país. El presidente López Obrador y su equipo de trabajo calculó el robo de combustibles en un promedio de 200 millones de pesos diarios.


La responsabilidad de Pedro Jaoquín Coldwell en este desfalco millonario a la nación es directa. El número de tomas clandestinas pasó de 1,635 en el año 2012 cuando tomó la dirección de SENER y entregó la Secretaría siendo responsable de las 10,363 tomas clandestinas en todo el país.

La denominada mafia del huachicol fue operada desde el interior de PEMEX, muestra de ello es la manguera de 3 kilómetros encontrada al interior de la Refinería de Salamanca desde donde se ordeñaba impunemente el robo de combustible.

En esa mafia se encuentra Pedro Joaquín Coldwell y el Grupo Atlacomulco de Enrique Peña Nieto, mismos que planearon y ejecutaron el quebranto de PEMEX a través del robo de combustible como estrategia política para entregar el sector energético a manos de las petroleras extranjeras ante la inviabilidad financiera de PEMEX por las perdidas millonarias.

González Anaya y Pedro Joaquín C.

Petróleos Mexicanos (Pemex) registró una pérdida neta de 333.359 millones de pesos correspondientes al ejercicio del año 2017, lo que representó un aumento de 74% respecto al 2016.

En síntesis, en tan solo un sexenio, PEMEX pasó de ser una empresa petrolera de elite mundial a ser una “empresa productiva del Estado” con pérdidas millonarias por el robo de combustible, mismo que fue orquestado desde el Gobierno como parte de una estrategia integral para privatizar el sector energético.