México es clave para buscar una salida pacífica en Venezuela ante posible plan de intervención militar por parte de EE.UU.

LNR.- El canal de noticias DW del Estado Alemán analiza el papel del México, Uruguay y la Unión Europea para buscar una salida pacífica en la controversia política relacionada a Venezuela.

Lo que menos se necesita ahora, es que uno u otro país tome partido por uno u otro presidente de Venezuela”, dice a DW Sebastian Sperling, representante de la Fundación Friedrich Ebert en Montevideo, para quien la polarización ha llegado a niveles peligrosos. “Uruguay es uno de los pocos países que puede asumir un papel de mediador en esta complicada situación”, de esto está convencido Sperling, que estudió Relaciones Internacionales en las Universidades de Erfurt y Sidney. 

México es el otro país que puede jugar un papel importante para encontrar una salida ordenada al choque de poderes en Venezuela. Su presidente, ha reiterado que “México mantendrá su principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos en la crisis de Venezuela, por lo que sigue reconociendo la Presidencia de Nicolás Maduro”.

Sebastian Sperling, representante de la Fundación Friedrich Ebert, en Montevideo, Uruguay

Sebastian Sperling, representante de la Fundación Friedrich Ebert, en Montevideo, Uruguay

Las tácticas de Caracas 

Una postura que para Geof Ramsey, de la ONG WOLA, con sede en Washington, es “absolutamente cuerda”, aunque “el Gobierno de Maduro ha demostrado que es capaz de desacreditar el diálogo dilatando, una y otra vez, las negociaciones con la oposición, para comprar tiempo y no llegar a nada”. Lo diferente ahora es que “ni México ni el resto de la comunidad internacional están dispuestos a correr el riesgo de que Caracas diluya la transición a la democracia”, acota Ramsey, subdirector de WOLA para Venezuela. “A AMLO no le va a pasar lo de Rodríguez Zapatero, que salió quemado de los diálogos en República Dominicana, porque México tiene un músculo diplomático muy fuerte”, destaca el investigador del WOLA, un taller que analiza “problemas que requieren soluciones internacionales”.

Ramsey recuerda que, gracias al liderazgo mexicano, “la región firmó un acuerdo en contra del uso de armas nucleares. “México impulsó tratados de paz en varios países de América Central, además de haber sido el primer país en intentar una mediación entre Bogotá y la guerrilla del ELN”.

Para Sebastian Sperling, “en vista de que México y Uruguay han quedado solos, la Unión Europea debe respaldarlos en los intentos de entablar una mediación con Caracas, toda vez que el Grupo de Lima y Estados Unidos están del lado de Guaidó, mientras Rusia y China apoyan a Maduro”.

La Unión Europea puede ayudar, en vez de amenazar

En efecto, Bruselas y Montevideo ya estarían tendiendo puentes. Este 28 de enero  Federica Mogherini, la alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, habló con el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, sobre la situación de Venezuela, admitiendo que probablemente no habrá consenso para reconocer a Juan Guaidó como el presidente. En ese contexto, Vázquez ofreció a Uruguay como sede de un esperado diálogo.

¿Cooperación de la UE, después de haberle puesto plazo de ocho días al Gobierno de Maduro para convocar elecciones? “Aquí no hay soluciones fáciles. El presidente Tabaré Vázquez también se está jugando aquí su reputación a un alto precio, en medio de las críticas de la oposición que lo acusa de ‘oxigenar a Maduro’, pero su propuesta es clara: diálogo y elecciones libres”, describe Sebastian Sperling, quien recuerda que “Tabaré Vázquez ha sido crítico con Maduro, pero tampoco ha apostado ciegamente por la oposición”. Méritos que el representante de la Fundación Friedrich Ebert en Montevideo considera “deben ser reconocidos”.

“La presión sola, no va a resolver la crisis. Al contrario, la exaspera”, es la convicción de Geof Ramsey, del WOLA, para quien “una salida democrática debe pasar por Uruguay y México que deben hacer parte del Grupo de Contacto, propuesto por la UE”.

WOLA - Geoff Ramsey (Geoff Ramsey )

Las buenas experiencias de diálogo en América Latina

Ramsey recuerda el éxito del Grupo Contadora, un mecanismo probado exitosamente en América Latina. El Grupo Contadora fue una instancia multilateral propuesta en 1983 por México. El llamado original provino del Primer Ministro sueco Olof Palme y los premios Nobel Gabriel García Márquez (Colombia), Alfonso García Robles (México) y Alva Myrdal (Suecia) a los presidentes de Colombia, México, Venezuela y Panamá, para que mediaran por la paz en Centroamérica, que se encontraba en medio de conflictos armados en Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Conflictos que amenazaban con desestabilizar la región, como ahora sucede en el caso de Venezuela.

De nuevo México, ahora junto a Uruguay, puede volver a mediar por una salida democrática en la región. “Más importante que ser sede, lo vital es que Uruguay aboga por una transición que garantice la restitución de la democracia en Venezuela, pero que sean los mismos venezolanos los que se pongan de acuerdo”, agrega Sperling, quien pide mirar hacia Uruguay, “que le apuestan sin reservas al multilateralismo y los principios de Naciones Unidas”.