Las cenizas del PRI en Cozumel

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Imagen: Noticaribe

Las cenizas del PRI en Cozumel 

Columna:  “Dos con botana, por Elmi Totero

Logo PRI (ilustrativo)

Uno de los temas de moda a la sagrada hora de tomar dos con botana en la llamada isla de las golondrinas, es la gran incógnita sobre qué pasará con el PRI en los comicios del 2018. Y es que a unos días de que se cumpla un año de la derrota más humillante de su historia, su Comité Directivo Municipal permanece acéfalo.

Sus antes siempre concurridas oficinas, se ven permanentemente vacías; la otrora poderosa maquinaria que parecía invencible e indestructible, se ha reducido a cenizas. Y no hay visos, al menos en el corto plazo, de una restructuración o el surgimiento de un líder con los tamaños para revivirlo.

La única ocasión previa en la que se registró una situación parecida, fue en el período 2005-2008, cuando un ex priista, Gustavo Ortega Joaquín y el Doctor Juan Manuel Chang Medina les ganaron la Presidencia Municipal y la Diputación local a Javier Zetina González y Juan Carlos González. Pero en ese entonces conservaron la gubernatura, lo que les permitió contar con  todo lo necesario para reagruparse, de modo que con bombazos de billetes, lograron hacer regresar a muchas ovejas que se habían salido del redil, con lo que recuperaron inmediatamente esas posiciones.

Pero hoy día, sin el Poder a nivel estatal y con la mayoría de sus figuras más emblemáticas involucradas en escándalos de corrupción, el PRI en Cozumel, cuna de cuatro Gobernadores, se encuentra en terapia intensiva, a tan sólo unos meses del año electoral.

De hecho, se dice que alentados por el ex Gobernador y hoy Senador de la República Félix González Canto, blanco de un bombardeo permanente en redes sociales por la estela de corrupción que dejó a su paso por el Gobierno del Estado, al que le dio seguimiento Roberto Borge Angulo, han levantado la mano algunos militantes para asumir la Presidencia del Partido a nivel Municipal.

Como Salvador Rocha Vargas, ex convicto por presuntos vínculos con el crimen organizado cuando ostentó la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, quien de hecho conduce un programa en una de las estaciones de radio de la isla y ha incursionado en el campo del periodismo de opinión, como parte de una aparente estrategia para posicionarse entre la militancia.

U otros de muy bajo perfil como Mariano Dzay Aguilar, que incluso ha sostenido una serie de reuniones con líderes sindicales y lideresas y militantes, para tratar también de ganar adeptos, con escasos o nulos resultados.

También se ha mencionado a la ex candidata a Diputada Marilyn Rodríguez Marrufo, hermana de Mauricio del mismo apellido, quien se encuentra en prisión bajo investigación por un presunto multimillonario atentado contra el patrimonio estatal a su paso por la Secretaría de Desarrollo Urbano (SEDUVI) durante la gestión de Roberto Borge en el Gobierno del Estado, lo que no es precisamente un diploma de honor, si se toma en cuenta que una de las principales premisas de quien quede al frente del PRI, será recuperar la credibilidad de la ciudadanía.

Jorge Alberto Martín Azueta también es mencionado, pero con condiciones tan desfavorables, se duda que aceptara un reto de estas dimensiones, además de que recientemente emparentó políticamente con la familia Ortega Joaquín, lo que en teoría lo colocaría más cerca del PAN que del PRI.

Así las cosas, el tiempo sigue su inexorable marcha y, afortunadamente para muchos, no hay visos de que el otrora poderoso gigante político pueda revivir en la isla, donde por mucho tiempo se movieron los hilos de la política quintanarroense.

Imagen: Raymundo King, Facebook

Columna: Elmi Totero

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