Gobierno de China realizó brutal cruzada anti-corrupción y enjuició a 1,34 millones de funcionarios pertenecientes al régimen

Imagen: Audiencia de pena de muerte en China / screen shoot youtube

LNR.- Analistas señalan que la campaña anticorrupción es necesaria para restaurar la credibilidad del Partido Comunista de China (PCC), ya que el presidente Xi Jinping busca preparar políticamente a China para convertirse en un Estado que pronto tomará el relevo a Estados Unidos como la economía más poderosa del planeta.

Desde que se erigió en 2012 como el máximo dirigente chino, Xi Jinping ha estado al mando de una controversial campaña anti-corrupción que ha dejado un saldo de más de un millón de oficiales disciplinados según información de la cadena británica BBC. 

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Más de 170 ministros y oficiales del nivel de un viceministro han sido despedidos y muchos de ellos han terminado en la cárcel, después de que Xi los acusara de cargos como corrupción, mal comportamiento y transgresión de la disciplina del partido.

Los datos oficiales arrojan una impactante cifra de 1,34 millones de oficiales de todos los niveles (los llamados “tigres y moscas”) caídos durante el primer lustro del gobierno de Xi, acusados de corrupción y cargos disciplinarios. Cabe destacar que las bajas se han dado tanto en todos los niveles jerárquicos, desde jefes de aldeas y gerentes de fábricas, hasta ministros del gobierno y generales.

Conocida como la “gran purga”, esta llega hasta la cúpula del régimen.

Alcanzó a quien una vez fuera el tercer líder más veterano de China: Zhou Yongkang, que estuvo al mando de los servicios internos de seguridad hasta su jubilación. De igual forma destaca el caso de Sun Zhengcai, despedido del puesto del secretario del partido en la ciudad de Chongqing, fue el cuarto miembro del politburó en ser expulsado del PCC.

Cabe señalar que en China existe la pena de muerte en casos alevosos de corrupción o tráfico de drogas.