Gobierno de Carlos Joaquín, de la utopía al desengaño

0
25
Imagen: Carlos Joaquín facebook
Imagen: Carlos Joaquín facebook

Columna: El meticuloso

Utopía: Plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía.

Desengaño: Pérdida de la esperanza o las ilusiones que se tenían en algo o alguien.

La primera definición se refiere a lo que el gobierno del cambio de Carlos Joaquín pregonaba durante su campaña.  Una sociedad con justicia, sin conflictos.

La segunda definición es el resultado obtenido un año después. Un total desengaño. Esa la realidad que, además, la prensa servil y pagada con recursos públicos disfraza anunciando grandes logros.

Nadie cree en el gobernador y su gabinete. Todos y cada uno de los Secretarios o cabezas de dependencias ha sido señalado. La inseguridad crece a cifras récord lo que demuestra que Rodolfo del Ángel no sirve, la justicia contra los comprobados rateros de la administración pasada no llega, ni llegará lo que demuestra que Pech Cen es un inútil, la encargada de Turismo no pudo detener el “warning” lo que tiene a los empresarios en ascuas, Ricalde Magaña que se dedique a boxeador y que vuelva a golpear a Félix cada vez que se lo encuentre. Todos ocupan sus cargos porque son cuotas o compromisos de Carlos Joaquín con diferentes sectores. Todos habían robado antes desde diferentes cargos. Políticos al final de cuentas.

La verdad es que no le sale bien nada a CJ y sus esbirros, pandilla de sinvergüenzas que equivocadamente esperan buenos resultados en las próximas elecciones. Apuestan a los viejos métodos del “maiceo” y olvidan que no ganaron las elecciones, olvidan que los priistas se empeñaron en perderla porque aceptaron todo lo que la “botarga” Borge les dictaba.

Lo único que ha cambiado en el Estado de Quintana Roo son los nombres de los que nos roban. A eso se limita el cacareado cambio de Carlos Manuel Joaquín González.

Si Patricio de la Peña era quien hacia el trabajo sucio desde la Secretaría del Trabajo, hoy Catalina Portillo es la que lo realiza. Si Juan Pablo Guillermo Molina era la “ratota” de Sefiplan, hoy es Juan Vergara quien hace los manejos sucios en esa dependencia. Cambios positivos no ha habido, ni habrán.

Casi un muerto, de manera violenta, por cada día transcurrido de este año. La brillante respuesta: rentar patrullas, que dejaran jugosas comisiones a los que manejan los recursos. Hace unos meses anunciaron DOS MIL MILLONES DE PESOS para comprar cámaras que vigilen las ciudades y ahora rentan patrullas…

No, no les sale bien nada. Parte es ineptitud y lo demás es que son “políticos”, acostumbrados a robar. Cuando sea el momento, ¡Vota independiente!

 

Comentarios en Facebook

No hay comentarios

Dejar respuesta