Bajo Escrutinio; Encontronazo entre AMLO y Tatiana Clouthier por la conformación de la Guardia Nacional

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Imagen: Ilustrativa AMLO-Clouthier
Imagen: Ilustrativa AMLO-Clouthier

Columna: Bajo escrutinio

LNR.- El contexto de violencia que atraviesa México en todas las latitudes de su territorio fue uno de los temas torales durante el proceso electoral para renovar la Presidencia de la República, en ese sentido, Andrés Manuel López Obrador prometió la pacificación del país y la retirada del ejército en tareas de seguridad pública, sin embargo, la propuesta de conformación de una Guardia Nacional bajo el mando militar, situación que contraviene lo propuesto en campaña como lo señaló la Diputada Tatiana Clouthier a pesar de que la iniciativa hace énfasis en que se trata de una medida “transitoria”.

Recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional la Ley de Seguridad Interior que impulsó el Ejecutivo durante el sexenio de Peña Nieto para brindarle al ejercito y a la marina un marco jurídico para hacer tareas de seguridad pública, toda vez que constitucionalmente las fuerzas armadas solo tienen facultad de resguardar las fronteras, resguardar la soberanía y facultades de apoyo en caso de catástrofes climatológicas.

En ese sentido aparece la nueva iniciativa impulsada por Morena en el Congreso donde busca reformar 13 artículos de la CPEUM para crear la denominada Guardia Nacional, en esta propuesta aparece un nuevo marco jurídico donde se habilita la intervención de los soldados y marinos en tareas de seguridad pública, algo que hasta ahora solo era competencia constitucionalmente de las autoridades civiles.

Además, convierte a los militares adscritos a la Guardia Nacional en auxiliares del Ministerio Público Federal, lo que significa que podrían hacer detenciones en flagrancia, además de la ejecución de órdenes de aprehensión, de cateo, o de cualquier índole que obtengan los fiscales.

La Guardia Nacional busca conformarse como una nueva institución de seguridad del Estado, conformada por Policía Militar, Policía Naval y Policía Federal, todos bajo mando castrense. 

Esta propuesta ha sido criticada por Amnistía Internacional señalando
 que la estrategia del nuevo Gobierno de López Obrador no dista mucho de los dos sexenios anteriores, por el contrario, se fortalece la militarización de la seguridad en México aunado a los antecedentes de violaciones graves a los derechos humanos por parte de las fuerzas castrenses.

Los detractores de la Guardia Nacional señalan que deja a un lado el plan de fortalecer las agrupaciones policiacas y se plantea la permanente la presencia del Ejército en las calles.

La realidad es que el contexto de la violencia en México representa un gran obstáculo de gobernabilidad y el papel de las fuerzas armadas es polémico, pero es un “mal necesario” para hacer frente al crimen organizado en sus diversas variantes como el “huachicoleo”, el narcotráfico, los secuestros, la extorsión y los delitos de bajo impacto que proliferan ante la focalización de las autoridades en problemas de mayor magnitud.

Desafortunadamente la militarización del país no puede detener el problema de la violencia en México. Para resolver la profunda y lacerante crisis de seguridad pública se requiere una estrategia de políticas de desarrollo social con visión de mediano y largo plazo que permitan abatir el ciclo social que abastece las filas de la delincuencia derivado de la marginación y la “narco-cultura”.

De igual forma, se esperan cambios por parte del Estado Mexicano como la legalización de la marihuana con fines recreativos y el cultivo de la amapola con fines científicos y/o medicinales para construir una nueva política de salud pública que no impulse la persecución de los agricultores en la zona del estado de Guerrero y hacia los consumidores de cannabis según declaró la titular de SEGOB, Ministra Olga Sánchez Cordero.

Es importante que el nuevo Gobierno de México sea astuto en relación a la importación ilegal de armas desde los Estados Unidos como parte toral de un enfoque integral en la debilitación de los grupos armados que operan en territorio mexicano abastecidos por los productores de armas estadounidenses. Tal vez la construcción del muro en la frontera propuesto por Trump no es tan mala idea si se utiliza para frenar la importación ilegal de 213,000 armas que llegan a México anualmente según un informe publicado por el NYT.

En síntesis, el escenario de seguridad pública en México es muy complejo y podría ser el tema que termine con la “luna de miel” entre el pueblo mexicano y su presidente Andrés Manuel López Obrador. Ahora le toca al nuevo Gobierno tomar decisiones y obtener resultados, la legitimación política ganada en las urnas es el respaldo moral para intentar cambiar la difícil situación de violencia e inseguridad que afecta a toda la nación.

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