Gobierno de CJ llama al ex-gobernador Félix González a comparecer por la presunta venta de terrenos patrimonio del IPAE; el trasfondo es la negociación política por la nueva legislatura en el Congreso de Quintana Roo donde Félix y el “Niño Verde” tienen gran influencia

LNR.- El inicio de la XVI Legislatura del estado de Quintana Roo ha comenzado y los reajustes políticos apenas comienzan ante el nuevo escenario donde Morena y sus aliados (PT y PVEM) tienen una mayoría simple en el Congreso, por lo que avanzaron con la votación de la nueva Mesa Directiva con la abstención de los partidos de oposición ligados al joaquinismo (PAN,PRD,PRI y MC).

Es ahí cuando toma relevancia que el ex-gobernador Félix González Canto compareció ante la Secretaría de la Contraloría del Estado (Secoes), para responder por un proceso administrativo abierto en su contra por su presunta responsabilidad en la venta de terrenos del patrimonio estatal  durante su gestión al frente del Gobierno de Quintana Roo según información de Noticaribe. El expediente de Presunta Responsabilidad Administrativa contra González Canto es el SECOES/SIV/CGI/CIB/0906/2019 que fue substanciando  el 9 de julio de 2019.

Es un secreto a voces pero la “amnistía política” de López Obrador fue bien aprovechada por el ex-gobernador Félix González para sembrar perfiles políticos afines a su estrategia para continuar moviendo los hilos de la política al interior de Quintana Roo a través de diversos diputados de la 4T que tienen una formación en el viejo régimen PRI-QRoo.

La realidad es que la dinastía Joaquín existe en Quintana Roo y Félix González siendo primo del actual Gobernador Carlos Joaquín pactó en la época del Peñanietismo la salida de Roberto Borge y su persecución política-judicial derivado de los excesos de su des-administración. Sin embargo, el pacto cupular para la llegada de Carlos Joaquín existió y ahora se requiere de una nueva negociación política ante el nuevo contexto del país y de la entidad con base en el resultado de las elecciones locales.

Cabe señalar que la Dinastía Joaquín envió una clara señal política al presidente Andrés Manuel López Obrador cuando Pedro Joaquín Delbois, edil de Cozumel manifestó que NO buscaría la gubernatura de Quintana Roo, esto sucedió cuando se destapó el escándalo de corrupción de la industria chatarra de AgroNitrogenados adquiridos por PEMEX a sobre precio y que tenía en el ojo del huracán al aún prófugo Emilio Lozoya y a toda la mesa directiva donde Pedro Joaquín Coldwell aprobó el desfalco en detrimento de Petróleos Mexicanos como titular de la Secretaría de Energía. En síntesis, el mensaje es claro, la familia Joaquín ha decido ceder el poder en 2022.

Finalmente la Cuarta Transformación impulsada por AMLO avanza a cuenta gotas en Quintana Roo y el reto más grande es que el Poder Legislativo se convierta en un verdadero contrapeso ante el Poder Ejecutivo de Carlos Joaquín y que los diputados garanticen la democratización paulatina de la vida pública en el estado y entender que la transformación del país será paulatina por eso se diagnostica el papel que aún juega Félix González Canto al igual que Emilio González “niño verde” en la política local quintanarroense.