Crónica de una pandemia en curso desde el país con el envenenamiento colectivo más grande del mundo intrínsecamente relacionado con el alto consumo de refresco per cápita

Cabe contextualizar que esta crónica tiene un enfoque nacional en el marco de la pandemia global determinada (1) el 11 de marzo de 2020 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por la proliferación del virus denominado SARS-CoV-2 o conocido coloquialmente como coronavirus o covid-19.

Es cabal puntualizar que la crónica emana desde la percepción de un comunicador mexicano bajo la necesidad de describir con ánimo de denuncia y de crítica social hacia los malos hábitos alimenticios practicados y aceptados en México, así como la inexistente cultura mínima por el cuidado físico como parte de la idiosincrasia nacional y  ante este escenario denunciar las nulas políticas de salud pública urgentes para mitigar el origen de un mal estado de salud generalizado por un gran sector de la población de México.

Y no exagero al generalizar, según datos del Gobierno de México en el micrositio del ISSTE (2) señala que el 70% de los mexicanos padece sobre peso y una tercera parte dentro de ese amplio espectro poblacional padece obesidad, de igual forma las cifras reflejan la existencia de millones de pacientes con diabetes y otros tantos millones con hipertensión derivados de problemas cardiovasculares.

Esta pandemia llegó al país “como anillo al dedo” (sic, AMLO) para evidenciar el abandono hospitalario del país y el deplorable estado de salud de millones de mexicanos con hábitos alimenticios nefastos socialmente aceptados que tiene diversas coyunturas para analizar, sin embargo el alto consumo per cápita de refresco en la población se ha convertido en una forma de envenenamiento masivo y progresivo de la población, que padece un estado físico y mental de adicción al elevado contenido de azúcar en estas bebidas, mismo que les impide actuar racionalmente para abandonar el consumo de refresco por ser nocivo para la salud o simplemente por ignorancia.

Existen estudios que muestran que el azúcar tiene un efecto similar a la cocaína (3) en el cerebro y su impacto en el metabolismo es elevadísimo, sin embargo, es una sustancia aceptada y regulada para su distribución masiva.

El reto actual de salud pública para atender la pandemia en México es resultado del deterioro institucional practicado durante décadas.

Desde los gobiernos neoliberales se operaba el tráfico de influencias para la asignación de contratos para la distribución de medicamentos a sobreprecios monopólicos que se encargaron de ordeñar (cual ubre de vaca, propiedad de la agroindustria (a modo de metáfora)) el presupuesto sin mejorar el sistema de salud.

La nueva administración pública encabezada por el presidente López Obrador priorizó la reestructuración profunda del sistema de salud a través del Instituto de Salud y Bienestar (INSABI) que tiene un plan a largo plazo para abatir el rezago de profesionales de la salud y como política de Estado se actualizó el marco jurídico para desactivar a los monopolios de la industria farmacéutica enquistados en la distribución de medicamentos e insumos.

Sin embargo, en ese inter de reestructuración apareció esta pandemia global a comienzos de 2020 que amenaza la estabilidad del sistema económico y social basado en el capitalismo global.

El presidente de México decidió desaparecer desde inicio de su sexenio el denominado seguro popular, una decisión que dejó a millones de mexicanos en el limbo institucional ya que ese programa creado por el presidente Felipe Calderón y perpetuado por Enrique Peña Nieto operaba de manera ineficiente, pero operaba. Mientras las nacientes instituciones de la nueva administración se aventuraron a reestructurar el sistema de salud sin prever (como todo el mundo) la llegada de la presente pandemia.

Es decir, México se encuentra en medio de una tormenta pandémica en una reingeniería institucional que afrontó inoperancia y desabasto en medicamentos por confrontarse al statu quo del oligopolio farmacéutico durante el año 2019, situación que derivó en sufrimiento para la población que fue especialmente bien documentada por algunos medios de comunicación como Grupo Imagen TV que desde que Peña Nieto salió del poder se han dedicado a ser voceros del pueblo que sufre las inauditas inclemencias del ineficiente sector salud con un fin de golpeteo político en contra del presidente López Obrador.

El concesionario mencionado propiedad del Grupo Ángeles encabezado por el millonario Vázquez Aldir y toda la cadena de medios de su propiedad y/o de sus familiares se encargan de exhibir el penoso estado del sector salud y de manipular la información con fines de atacar y desgastar la imagen de AMLO.

Grupo Reforma y otros medios de comunicación se suman a utilizar la pandemia para documentar la crisis hospitalaria y el desabasto de insumos, situación que siempre ha sucedido en un país donde impera aún la corrupción y los malos manejos perpetuados durante décadas, sin embargo, antes los grandes medios estaban muy preocupados en otros temas porque jamás documentaron con el mismo ahincó el deteriorado sistema de salud existente.

La respuesta del Gobierno de México ha sido polémica, pero en cuestión de habilitar nueva infraestructura hospitalaria ha logrado importantes acuerdos con el sector privado para que se utilicen hospitales privados para atender a mujeres embarazadas y otros pacientes, así como la apertura de los hospitales del ejercito y marina para atender a los pacientes de covid-19.

De igual forma, en una maniobra de capitalismo de Estado para evitar intermediarios comerciales, se ha establecido una conexión de vuelos directos entre México y China operada por Aeroméxico para el abastecimiento de insumos hospitalarios para los médicos que atienden la pandemia del país, sin embargo, también se deja en evidencia la falta de autosuficiencia industrial y textil de nuestro país.

Todas las medias tomadas por el Gobierno de México en medio de la pandemia son insuficientes si no se ataca el problema de raíz.

Las autoridades sanitarias tienen que tomar medidas urgentes y radicales que cambien los hábitos alimenticios de la población, pero lejos de decirles que no consuman refresco, el Estado de habilitar programas para impulsar la producción de bebidas de fruta natural o bebidas típicas como el pozol para sustituir de raíz el alto consumo de refresco en México que está literalmente envenenando a la población.

El reto es monumental, pero si la sociedad en estado mental consciente y en especial el Gobierno de México sigue permitiendo que las grandes agroindustrias como Coca-Cola Company (solo por mencionar una) con su poder infinito de financiar campañas publicitarias en radio, televisión e internet sigan lavando cerebros a cambio del envenenamiento masivo colectivo de la población mexicana que ciegamente consume estos productos.

El reto para México es grande y apenas comienza, aún no nos percatamos del tremendo impacto en vidas humanas por un nuevo virus que está acompañado por el bombardeo mediático constante que provoca un estado psicológico de indefensión inmunológica denominado infodemia según la OMS. (4)

Hoy es 10 de mayo de 2020, en el marco de una atípica celebración del día de las madres en México es oportuno cuestionar la necesidad de replantearnos paradigmas sociales de comportamiento tóxico a nivel individual y colectivo del país para afrontar una pandemia que nos está impactando de manera fehaciente por el mal estado de salud de millones de mexicanos que tienen como característica común un alto índice de consumo de refresco.

El refresco acidifica el PH del cuerpo (5) y su impacto negativo en la salud de las personas que lo consumen está ampliamente documentado, sin embargo, bajo la lógica del capitalismo y el mercado, este tipo de agroindustrias son aceptadas y e inclusive el refresco o bebidas carbonatadas son consideradas alimentos en la dieta de las familias mexicanas, claro ejemplo de la ignorancia nutricional.

Ningún medio de comunicación miembro destacado del oligopolio se atreverá si quiera a cuestionar el alto consumo de refresco porque son orgullosos patrocinadores del “periodismo veraz” que se encarga de evidenciar y documentar la inoperancia del Estado Mexicano ante la pandemia, pero nunca podrán cuestionar el statu quo de fondo, porque ellos mismos son parte del problema.

Esta crónica continuará…

 

Información:

  1. OMS declara pandemia por el coronavirus Covid-19 / Forbes
  2. La obesidad en México / Gobierno de México / ISSTE
  3. Azúcar mismo efecto que la cocaína / Actualidad RT
  4. La desinformación frente a la medicina: hagamos frente a la «infodemia» OMS
  5. El equilibrio del PH en el organismo ISSTE Gobierno de México