Alfredo Jalife señaló que el dueño de FEMSA financió campañas de El Bronco y Vázquez Mota; aunado al sexenio de Vicente Fox, una presidencia (2000-2006) bajo el control total de Coca-Cola

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Imagen: Ilustrativa

 

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LNR.- José Antonio Fernández Carbajal, también conocido como “El Diablo Fernández”, presidente del Consejo de Administración de la compañía Fomento Económico Mexicano (Femsa), ha dado de qué hablar tras las declaraciones que hizo contra el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Según el analista internacional y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Alfredo Jalife, el líder de Femsa ha estado en contra de AMLO desde que inició su búsqueda por la silla presidencial.

Retomando un tuit de Julio de la Huerta, Jalife explicó que desde hace ocho años ya se sabía que Fernández Carbajal estaba ‘detrás de todas las chingaderas de Gilberto Lozano’. Este último personaje mencionado fue parte del Consejo de Administración de Femsa y fundador del Consejo Nacional Ciudadano según información publicada por LNN.

Sexenio de Vicente Fox y el vínculo con FEMSA Coca-Cola

Fox dejó inconclusos sus estudios a los 22 años en la Universidad Iberoamericana. Trabajó hasta 1979 en la empresa Coca-Cola en la que fue vendedor, supervisor, gerente, director de mercadotecnia y presidente de la compañía, donde conoció a Lilián de la Concha, secretaria, con quien se casaría en 1972. Luego de su trabajo en Coca-Cola, Fox se dedicó a la administración de los negocios de su familia según una investigación periodística de Manu Dornbierer publicada en Debate.

Vicente Fox Quezada contó con los servicios en asesoría política e imagen del estadounidense Dick Morris, cotizado en más de un millón de dólares, que fuera el perro de ataque, que consiguió la reelección de William Clinton a la Casa Blanca en 1996. ¿Pero quién pagó su factura? ¿Los Amigos de Fox? “La importación del know-how electoral de Estados Unidos, vía Morris y Carville, llevó a lo que Carlos Monsiváis definió a Los Ángeles Times como una “cocacolaficación de la política” en México.

Otra variable de “la democracia como un negociazo”, según Rick Ridder. Desde un inicio Coca-Cola-Femsa (Fomento Económico Mexicano SA, consorcio que incluye la embotelladora Coca-Cola) estuvo detrás de la candidatura de Fox.

Fox también estuvo relacionado con uno de los principales ejecutivos de Coca-Cola México, Burton Grossman, quien murió en Texas el 12 de noviembre de 1999, fue yerno de Harry Fleishman, operador de la Standard Oil en la Huasteca, representante de la familia Rockefeller en México en la época de la expropiación petrolera y un implacable enemigo del cardenismo. “A raíz de la expropiación, ese grupo empresarial trasladó sus actividades del petróleo a la industria refresquera, comprando la primera planta embotelladora de Coca-Cola”. El peso de Coca-Cola en el gobierno foxista no ha sido analizado pero remite a los viejos vínculos de Fox con un grupo de magnates regiomontanos (Cemex y Tecnológico de Monterrey, entre otros).

Existe un expediente oculto que es el de los favores que hizo el presidente a los concesionarios de Coca-Cola. El pago de favores a quienes tuvieron un lugar preponderante en la victoria foxista. Los favores de este grupo de hombres y mujeres de enorme riqueza fue clave para el triunfo de Fox.

Finalmente, el papel de FEMSA en la política nacional está quedando al descubierto desde el expediente de Vicente Fox, sin embargo, el problema de raíz está vinculado al impacto en la salud pública derivado del elevado consumo de refrescos en México que ha provocado un incremento acelerado en el número de pacientes con problemas cardiovasculares y en especial la diabetes. En ese sentido, se abren dos vertientes sobre la responsabilidad de FEMSA-Coca-Cola en el rumbo político del país con su poder financiero y su responsabilidad en los graves problemas de salud pública que se han acentuado con la pandemia del covid-19.

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