Columna: Xláj opinari , Xláj, del maya (de modesta calidad) y opinari, del latín (opinión)

Serviles, algunos de los miembros, más no todos, de diferentes Cámaras empresariales acudieron al llamado del patrón. Hasta los patrones tienen patrón. Redundante, pero cierto

El Gobernador convoca y todos se cuadran. Pero hay que ser específicos, hay empresarios de diversos calibres. A esa reunión no fue ningún emprendedor, ni tampoco los empresarios de calibre PYME. A esa reunión sólo entraban los “peces gordos”.

No se cuestiona la intención de tener una relación cordial con los que mandan en el Estado. Es de hecho recomendable y sano tener un vínculo con dichos personajes. Lo lamentable es que la gente que cabe en esos perfiles empresariales, son los que vulneran, siempre que puedan, los derechos de sus trabajadores.

Son grandes conocedores de todas las artimañas que les favorezcan económicamente, sin importar un ápice, si se afecta al asalariado.

La inmigración hacia Quintana Roo es interminable y entre los que llegan, están los que suplirán a los que se les despide. Abunda la oferta de mano de obra. La situación en otras partes de la geografía nacional es uno de los factores.

Entendido está, que despedir a un empleado desleal es un derecho patronal y que existe jurisprudencia e instancias para solventar dichas situaciones. Lo deleznable es incumplirle al trabajador, haya cometido una falta grave o haya renunciado por así convenirle, se debe finiquitar o liquidar al individuo, cumpliendo con lo establecido por la Ley Federal del Trabajo y entonces suplir a dicho elemento.

Los que acudieron presurosos al llamado del hombre fuerte del Estado, son los que más incurren en el incumplimiento mencionado. Las Juntas de Conciliación apilan montañas de demandas contra las empresas que estos “ilustres personajes” han hecho crecer con esfuerzo, pero también con avaricia.

Entonces, la relación cordial se vuelve indispensable. Un “favorcito” por acá o hacerse de la vista gorda ante la devastación de mangle u otra especie protegida evitan muchos sinsabores. Además, que a las reuniones donde asista el gobernador se puede esperar una buena comida, por lo tanto, soportarlo un rato no es tan malo.

A ninguno de ellos les conviene que la fuerza laboral se identifique con algo como las “autodefensas”. No vaya a ser que luego se pongan exigentes en sus trabajos por andar creyéndole al Mimenza ese.

Una fuerza laboral sojuzgada es lo mejor. Que nadie venga a pelear por los pobres y jodidos. Hay que denostar a Mimenza. Que se mantengan mal nutridos para que no peleen y tengan que depender de las despensas que ahora empezaran a fluir al acercarse la época electoral.

Usted, el que tiene que viajar en la “combi” a su chamba, el que puede ser despedido fácilmente, es quien debe convertirse de inmediato en autodefensa. El movimiento no es armado y la ley permite grabar a funcionarios públicos cuando se encuentran en funciones. Ya no se deje más.

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