Imagen: Expresidentes de México vinculados con la CIA / Hugo Sadd

Columna: La Bola de Cristal

El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump se encuentra bajo gran presión política al interior de su país, el poder oculto de la CIA y la capacidad operativa de los demócratas han puesto en graves aprietos a los colaboradores cercanos de Trump por investigaciones donde se les vincula con Rusia, mismas que fueron realizadas durante la campaña política de 2016 donde venció a Hillary Clinton en el ambiguo sistema electoral norteamericano.

La polémica trama rusa es ya el plan político de los opositores de Trump al interior de los republicanos y de los demócratas para derrocarlo. El vínculo entre el Kremlin y Trump es prácticamente una realidad, al menos así ha sido expuesto en los medios de comunicación y en la cacería impulsada por las instituciones norteamericanas que el día de ayer solicitaron arresto domiciliario en contra de Paul Manafort por el delito de conspiración en contra de EE.UU.

En ese sentido el que fuese jefe de campaña de Trump se encuentra con el agua hasta el cuello en una investigación que finalmente buscaría ir en contra de Trump por sus vínculos con Vladimir Putin y por haber recibido ayuda desde los medios rusos y en diversos sentidos que aún no se han comprobado como tales.

Sin embargo dicha presión política en contra de Trump ha sido contestada por el magnate al publicar más de 2,800 documentos clasificados por la CIA en relación al asesinato de Jhon F. Kennedy, el presidente estadounidense asesinado en una operación milimétrica, misma que según las teorías de la conspiración fue orquestada por el gobierno oculto de los EE.UU. después de que el presidente Kennedy se rebelara y brindara un extenso discurso transmitido (adjunto en video)a través de la radio estadounidense donde denostara la existencia de dicho gobierno oculto instalado en las instituciones estadounidenses.

Ese mismo gobierno oculto es el que tiene a Trump bajo amenaza de destitución por sus implicaciones con el Gobierno de Rusia. Mismas que pueden ser ciertas, ya que para vencer a la CIA en su propio territorio probablemente se requiera de otra agencia de inteligencia del mismo nivel, en ese sentido las únicas capaces serían los británicos de MI6 y la KGB de Rusia, misma a la que pertenecía Vladimir Putin antes de su arribo a la política a través de su padrino Boris Yeltzin.

Vínculos de los expresidentes mexicanos y la CIA

A todo esto aparece México embarrado en la pugna política interna de los Estados Unidos que gira al rededor de Donald Trump. En primer lugar porque Trump requiere dar resultados al pueblo norteamericano sobre sus polémicas propuestas xenófobas en campaña en contra de los mexicanos para construir el muro fronterizo pagado por el Gobierno de México y la re-negociación del TLCAN que según Trump su nación ha salido perjudicada por el déficit de la balanza comercial entre ambas naciones, sin embargo, Trump no entiende que las maquiladoras y la industria automotriz no son empresas mexicanas y por ende no deberían de contar como superávit para nuestro país.

Es por eso que Donald Trump publicó algunos de los archivos confidenciales de la CIA para mostrar a la población del mundo los horrores que son capaces de generar los agentes de esta institución estadounidense para financiar instrumentos políticos de des-estabilización en todo el mundo, planes para asesinar a Fidel Castro, generar ataques de falsa bandera para manipular a la opinión pública y de paso aprovechó para golpear al régimen mexicano al vincular a tres ex-presidentes del PRI con la CIA para presionar aún más a Peña Nieto y a su grupo de ceder en las negociaciones del TLCAN y al pago del muro fronterizo.

En esta columna ya hemos abordado que Trump de igual forma extorsiona a Peña Nieto a través de la investigación por corrupción de la empresa Odebrecht con diversos gobiernos latinoamericanos, entre ellos destaca el caso de Emilio Lozoya, hombre cercano al presidente que ha salido embarrado de forma monumental en las investigaciones desarrolladas en Brasil con la ayuda del departamento de justicia de los Estados Unidos (casualmente), mismas donde se vincula la entrega de recursos en una época donde Peña Nieto se encontraba en pleno proceso electoral para hacerse de la presidencia de México en el año 2012.

El medio estadounidenses que arribó a México con su plataforma en español, el Huffington Post publicó un extenso reportaje señalando los presuntos vínculos de Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y de Luis Echeverría con la Central Intelligence Agency (CIA) con la firme intención de enviar un mensaje al Partido Revolucionario Institucional en los temas mencionados. Sin embargo, Peña Nieto parece estar dispuesto a imponerse en el fraude electoral de 2018 a cambio de todas las peticiones irracionales de Donald Trump, siempre y cuando obtengan su respaldo para imponerse en el poder a través del PRI o algún plan B que ya hayan establecido.

El regreso de la “dictadura perfecta” no podría operar sin la venia de los estadounidenses, el problema es que a Peña Nieto le quedan los meses contados y la pugna interna en los Estados Unidos entre el gobierno oculto y Donald Trump es como una encrucijada para el régimen político mexicano que se ha quedado como el perro sin dueño que coquetea con China pero que es incapaz de desafiar diplomáticamente al poderoso vecino del norte, por la simple razón de que la CIA les tienen armados expedientes de investigación a cada uno de los hombres cercanos al presidente como herramienta política (extorsión) para persuadir a los involucrados en las decisiones del país para que siempre tomen en cuenta el beneficio de los Estados Unidos.

México tan lejos de Dios, pero tan cerca de los Estados Unidos…

Esta historia continuará…

 

 

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